martes, 9 de febrero de 2016

Tarta de zanahoria

Durante un viaje por Irlanda en vacaciones de verano, paramos en Kinvara, un pueblo costero a tomar un café y en la cafetería servían tartas de lo más suculento. Una de ellas nos llamó la atención porque era ¡de zanahoria! La guía nos explicó que en tiempos de hambre, tenían que hacer lo que podían con lo que tenían. La receta se ha ido refinando poco a poco con el paso del tiempo, pero el ingrediente que la originó sigue presente. Os invitamos a probarla. ¡Os gustará! 


Ingredientes
4 huevos
1 taza y ¼ de aceite oliva
2 tazas de azúcar blanquilla
2 cucharillas de café de extracto de vainilla
2 tazas de harina común
2 cucharillas de café de bicarbonato
2 cucharillas de café de levadura
½ cucharilla de sal
2 cucharillas de café de canela en polvo
3 tazas de zanahoria rallada
1 taza de nueces picadas

Para cubrir el bizcocho
½ taza de mantequilla en pomada
225 gramos de queso mascarpone en pomada
4 tazas de azúcar glas
1 cucharilla de extracto de vainilla
1 taza de nueces picadas

(la taza para medir de las de café)

  

  Precalentar el horno a 175 grados. Untar con mantequilla y harina el molde donde se vaya a hacer el bizcocho. 
    En un bol grande batir juntos los huevos, aceite, azúcar y dos cucharillas de vainilla. Una vez batidos, añadir la harina, bicarbonato, levadura, sal y la canela, que habremos mezclado y tamizado previamente. Agregar las zanahorias. Incorporar las nueces y verter en el molde.


       Cocinar en el horno entre 40 y 50 minutos o hasta que al introducir un palillo en el centro del pastel, el palillo salga limpio. Deje enfriar en el molde durante 10 minutos y después desmoldar y pasar a una rejilla hasta que se enfríe por completo.






Para hacer la cobertura: En un bol mediano, mezclar la mantequilla, el mascarpone, el azúcar glas y 1 cucharilla de café de vainilla. Batir hasta que la mezcla quede suave y cremosa. Incorporar las nueces picadas (opcional).  Una vez extendida sobre el pastel conservar en frío.
 La capa que cubre a la tarta ha de ser generosa. 
      
       Una vez extendida sobre el pastel conservar en frío.
      ¡Que aproveche!

miércoles, 3 de febrero de 2016

Quiche Lorraine

Deliciosa receta para una cena especial, acompañada de un buen vino o una copita de cava.

Necesitaremos los siguientes ingredientes:
180 gr. de harina
90 gr. de buena mantequilla
Sal, pimienta y nuez moscada
250 ml. de nata para montar
6 lonchas de buena panceta (como de medio cm. de grosor)
200 gr. de queso emmental
3 huevos
Agua


Preparemos en un bol los 180 gr. de harina que habremos tamizado con un colador, junto con la mantequilla en pequeños pedacitos. Añadiremos 3 cucharadas de agua fría y un pizco de sal. Con un tenedor empezamos a mezclar todos los ingredientes, procurando que queden bien ligados. Con las manos bien limpias, acabamos de mezclar todos los ingredientes con las manos, hasta formar una bola homogénea.

En la encimera de la cocina, previamente espolvoreada con un poco de harina, extendemos la masa con un rodillo, hasta conseguir una forma que cubra perfectamente el fondo del molde donde prepararemos la quiche, que deberá subir unos 3 o 4 centímetros de altura en la pared del mismo. Previamente habremos untado con mantequilla el molde para que no se nos pegue la masa
Con un par de tenedores, pincharemos la base en toda su extensión. Cubriremos el fondo con unos garbanzos
para que no suba esta masa y la meteremos al horno previamente calentado a unos 180º durante 20-25 minutos.

Troceamos la panceta en daditos pequeños. Cuanto más pequeños, mejor se repartirán luego en la mezcla. Ponemos esta panceta troceada en una sartén, sin aceite y con un golpecito de pimienta negra molida, y dejamos que se doren bien en su propia grasa. Una vez bien dorados, los sacamos de la sartén para que no vuelvan a coger la grasa que han soltado.

Mientras se va dorando la panceta, picamos finamente el queso emmental. De la misma forma que antes, cuanto más fino esté, mejor se nos distribuirá en la masa.

En el mismo bol que hemos preparado la masa (por aquello de no limpiar mucho al final), batimos los 3 huevos, la nata para montar, la nuez moscada, la sal y el punto de pimienta negra. Una vez bien batido todo se agrega la panceta bien escurrida y el queso y se remueve bien para que todo quede mezclado.
Con la ayuda de una lengua, echamos toda esta mezcla en el molde y de nuevo repartimos bien la mezcla.
Lo metemos a la parte media del horno a unos 180 grados durante 35-40 minutos. Hay que ir observando el proceso hasta que alcance el grado de tostado que más nos guste.
Es un plato que llena mucho, así que se recomienda moderación...


¡Buen provecho!



martes, 13 de octubre de 2015

Solomillo de cerdo en hojaldre con salsa de paté


Estupenda receta para un día de fiesta. Puedes servirlo acompañado por una buena ensalada o con algún entrante ligero, ya que es un plato contundente. Como siempre, empezaremos por los ingredientes:
Para 4 personas

* Un vaso de un buen caldo de carne
* Un vaso de nata para cocinar
* 1 tarrina de paté de unos 100 gr.
* 2 láminas de hojaldre
* 2 solomillos de buen tamaño
* Pimienta negra
* Sal
(los vasos son de los de agua)

Empezaremos limpiando perfectamente los solomillos para dejarlos con la mínima grasa posible y, a continuación, los enrollaremos en papel film y los meteremos al frigorífico para que tomen una forma uniforme (yo los tengo así al menos 12 horas antes de proceder a preparar la receta)
Procederemos a salpimentar al gusto el solomillo, teniendo cuidado de no deformarlos demasiado.
Extendemos la lámina de hojaldre y envolvemos con cuidado el solomillo, cerrando bien los extremos para que no se salgan los jugos.


Podemos decorar los hojaldres con los sobrantes de los extremos para añadirles los motivos que más nos gusten. Pintamos con huevo batido y los metemos al horno en la posición intermedia, a unos 200º durante 30-35 minutos o hasta que el hojaldre tome un bonito color dorado. 

Mientras el horno va haciendo su labor, preparamos la salsa. Ponemos a calentar el caldo de carne y le añadimos el paté. Una vez bien disuelto en el caldo, añadimos la nata líquida y lo dejamos cocer lentamente durante una media hora (el tiempo que le cuesta hacerse al hojaldre, aunque esto depende de la nata, del paté...). La salsa debe quedar con textura cremosa.
 Sacamos el hojaldre del horno y lo servimos inmediatamente con un poquito de salsa y el resto en salsera aparte para que cada cual pueda ponerse a su gusto.

¡Buen provecho!

domingo, 19 de julio de 2015

Tarta de queso con arándanos

Esta receta me la dio hace ya unos años un chico que hacía la prestación con nosotros y yo le he añadido algún toque personal. Me aseguró que estaba deliciosa y creedme si os digo que tenía razón. Fresquita, sabrosa... ¡probadla!, no os arrepentiréis.
Como siempre, lo primero los ingredientes:


   * 25 galletas María
   * 150 gr. de mantequilla
   * 1 sobre gelatina de limón
   * 1/2 litro nata para montar
   * 1 tarrina queso tipo Philadelphia
   * 1 limón
   * Mermelada de arándanos




Esta preparación requiere de un mínimo de 12 horas en el frigorífico antes de consumirla, así que hay que organizarse.

Antes que nada, desleiremos el sobre de gelatina de limón en medio vaso pequeño de agua caliente y lo dejaremos enfriar.
Las galletas María, junto con la mantequilla serán la base de la tarta.
Con ayuda de una picadora o de un rodillo de cocina machacaremos las galletas hasta dejarlas como en la foto (no polvo, sino a trocitos pequeños).

Utilizaremos el microondas para derretir la mantequilla y la añadimos a las galletas, removiendo bien para que la pasta quede bien impregnada.
Con una espátula o similar extendemos esta mezcla en el fondo del molde que vamos a emplear para hacer la tarta, procurando que toda la superficie tenga más o menos el mismo espesor. Introducimos en el frigorífico durante media hora por lo menos. 

Mientras tanto, batimos la nata, el queso fresco, la ralladura de un limón y la gelatina de limón en un bol. Si no te gustan los "grumitos" te aconsejo que pases la gelatina de limón por la batidora para dejarlo bien fino. Batimos todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea y la echamos en el molde. Una vez hecho esto, lo metemos al frigorífico procurando que el molde esté bien nivelado y lo mantenemos allí durante por lo menos 12 horas.






Pasado ese tiempo y justo antes de ir a servir, repartiremos la mermelada de arándanos por encima a nuestro gusto y procederemos a desmoldar nuestra tarta.




¡Buen provecho!

domingo, 28 de junio de 2015

Solomillo Wellington en obleas de empanadilla

Típico plato para hacer en día de fiesta y quedar estupendamente con los comensales. No tiene ninguna dificultad, salvo tal vez, cerrar las obleas de las empanadillas. Por partes, primero los ingredientes:

  • Un paquete de obleas grandes de empanadillas.
  • 8 rodajas de un buen solomillo de cerdo
  • Un paquetito de foie
  • Cebolla
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Huevo
 Es conveniente sacar las obleas de las empanadillas del frigorífico un rato antes de ponernos a cocinar para que no se cuarteen y estén moldeables.

Picamos muy finamente la cebolla (yo para los 8 hojaldres he empleado media) y la ponemos a pochar con un poco de sal y a fuego no muy fuerte para que no se nos queme.


Mientras la cebolla se va pochando, limpiamos muy bien el solomillo de grasa con un cuchillo bien afilado para que nos quede limpio. Cuando la cebolla esté pochada la pasamos a un colador para que escurra el aceite y la reservamos.

Vamos a ir rellenando nuestras obleas de la siguiente manera: sobre cada una de ellas colocaremos una tajada del solomillo con un poquito de sal y un toque de pimienta negra, luego una cucharadita de cebolla pochada que quede bien en el centro de la pieza y sobre esto colocaremos un par de "nueces" de foie. Cubrimos con otra oblea de empanadilla y cerramos, bien con un tenedor a la manera tradicional o bien haciendo esa especie de cordoncillo. Te animo a que pruebes a hacerlo, se le pilla el tino muy deprisa...


Como puedes ver por las fotos, si colocas estos hojaldres sobre un papel de horno, te evitarás luego tener que limpiar mucho si se pegan...
Pintamos con yema de huevo todos los hojaldres y los metemos al horno previamente calentado a unos 190 grados. Yo los he colocado en el centro del horno con calor arriba y abajo. El tiempo de horneado dependerá de tu horno, pero más o menos son unos 20-30 minutos hasta que estén dorados.


¡Buen provecho!


sábado, 27 de junio de 2015

Rollitos de calabacín con queso de cabra y espinacas

Mezcla de sabores de lo más refrescante y original para estos días de calor... Vamos con los ingredientes:



  • 1 Calabacín grandote (o dos si son más pequeños)
  • 40 o 50 gr. de queso de cabra (depende de la generosidad del relleno)
  • Espinacas
  • Tomillo
  • Albahaca fresca
  • Aceite de Oliva
  • Zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta Negra

Empezaremos lavando y secando muy bien los calabacines y cortando los extremos. Ahora viene, para mí, la parte más complicada de la receta. Con un cuchillo bien afilado o con una mandolina ancha (para que pueda coger todo el ancho del calabacín), cortamos a lo largo los calabacines, de forma que nos queden lonchas de medio centímetro como mucho. Mientras acabamos de lonchear el calabacín, ponemos a calentar una plancha. Pintamos por ambas caras las lonchas de calabacín con aceite, un pelín de sal, pimienta y tomillo y las ponemos por tandas en la plancha para que se hagan y queden tiernas.



Ponemos el queso de cabra en un cuenco con un poco de zumo de limón y pimienta negra y lo machacamos todo con un tenedor hasta obtener una pasta homogénea.





Extendemos la tira y ponemos en uno de sus extremos una cucharada de queso de cabra, unas hojas de espinacas y albahaca fresca. Salpimentamos y enrollamos con cuidado, de forma no se salgan los ingredientes.
 Nos quedará algo parecido a la imagen de la derecha. La cantidad de albahaca fresca depende del gusto de cada uno, así que en vez de una hoja, igual a tí te gusta más con dos o más...

Procede de la misma forma con todas las lonchas de calabacín que tengas preparadas y luego, si no lo vas a consumir inmediatamente, mételas al frigorífico. Si te gustan un poco calientes, justo antes de comerlas dales un golpe de horno y si no, déjalas atemperar un rato antes de servir y consúmelas a temperatura ambiente. 
Y ahora sí, a hincarle el diente! ¡Que aproveche!